Templo del conocimiento, STOP!, Entrada restringida.

Arratsalde on mutantes y amigxs de lxs mutantes!
Como muchos de vosotrxs sabéis, he vuelto a coger los libros! No es que haya dejado de currar para volver a estudiar, (que es de lo que alguno de vosotros habéis tenido noticia), sino que mi situación de inactividad laboral me permite dedicar más tiempo y más seriedad a la carrera que empecé por el mes de octubre, Trabajo Social, (Gizarte Langintza, hain zuzen ere, euskaraz egiten dut eta).
Pues bien, como no podía ser de otra manera, (ya me hubiera gustado a mi...), he empezado a encontrarme problema de accesibilidad y discriminación. Bueno, realmente me ha reencontrado con ellos, porque añadiendo alguno nuevo, son los mismos problemas que deje cuando clave de mi primera carrera, hace ya cinco años...
Hoy no voy a dedicar a la entrada a enumerar los todos porque sería una chapa infumable, simplemente voy a dejar un botón de muestra, una perla que parece mentira que nadie haya hecho nada por remediarlo.
El aulario de las nieves, la biblioteca, el gran templo del conocimiento. El lugar al que se debería asistir por decreto. Pues bien, este magnífico y remodelado edificio hace apenas 6 años discrimina a las personas con discapacidad.
Si, ya se que tiene ascensor, (con llave, que hemos dicho alguna vez de las llaves…?), mostradores bajos, puestos de lectura reservados, unas encantadoras bibliotecarias, (un saludo), y no voy a decir que es que las estanterías están demasiado altas, (aunque estaría bien regular esto...).
Las puertas, las maravillosas puertas de acceso a las salas de lectura...
Algunx de vosotrxs ha aprobado a abrirlas, (pregunta retórica, se que si...), hay que comer muchas espinaca antes de ni siquiera a hacer un intento.
Desde luego esto no es una historia nueva. Cuando abrieron la biblioteca, lxs alumnxs con discapacidad que allí estudiábamos nos quejamos de su estrechez, peso, su incomodidad, en definitiva, de lo imposible que resulta desde una silla de ruedas abrirlas y utilizarlas con facilidad, es decir, sin dejar la vida en el intento.
Cuál es la respuesta que obtuvimos? Que son así para no dejar pasar el ruido del exterior hacia la zona de lectura...! Y yo me pregunto: Que tendrán que ver las narices para comer trigo!?!
Yo no sabía que los cristales insonorizados tenían que pesar obligatoriamente dos toneladas cada uno, jode! Pues yo abro la ventana de mi casa, (insonorizadas y de doble acristalamiento), con una sola mano...!, A ver sí voy a ser del planeta de Clark Kent!?!
Evidentemente, una contestación chorra! Voy a escribirle una cartita al vicerrector, al gerente del campus y al rector, así como al servicio de atención a estudiantes con discapacidad(es), que me pregunto yo para que narices sirve...?

1 comentario:

Ricardo Gómez dijo...

Aupa, Igor:

Conozco pero que muy bien el "problemilla" de las puertas de entrada a las dos alas de la biblioteca, como ya sabes.

El caso es que yo me quejé al servicio de obras del campus y me mandaron la pelota a la dirección de la biblioteca, y de ahí la pelota al servicio de obras.

Finalmente, a primeros de enero escribí al Servicio de atención a personas con discapacidad de la UPV. Mucho servicio no me han hecho, la verdad, ya que hasta la fecha no he recibido respuesta a mi mensaje y va para tres meses. De todos modos, al leer tu mensaje, les he llamado por teléfono y me han dicho que están en ello, aunque la persona que se encarga del tema no estaba hoy en Donosti.

Además del problema de peso que comentas (que ya de por sí incumple la Ley de Accesibilidad vasca), también hay que añadir que las hojas de esas puertas son demasiado estrechas. Andarán por los 70 cm, por lo que para pasar muchas sillas de ruedas es necesario abrir las dos hojas. Y para eso hay que ser Superman, por lo menos.

Agur bero bat,