Votando "a ciegas"
Intervención de los medios
Jodete y nada!
Cuando llevo un tiempo sin escribir en el blog, que suele ser porque tengo una época de vagancia, porque estoy muy atareado, o porque las cosas van medianamente bien como para que acumule cosas que luego escribir.
En este caso estaba acumulando un poco, pero la noticia que me encontrado hoy, ha sido la gota que colmó el vaso. Nada más leerla, el sentido la necesidad imperiosa de transmitirla, para dar a conocer hasta qué punto puede llegar la desfachatez humana.
A continuación, os dejo el enlace y la cabecera de una noticia que aparece publicada en el diario "EL PAÍS",
UNA JUEZ NIEGA LA CUSTODIA A UN PADRE POR SER COJO
El hombre es un nadador paralímpico con seis medallas
Ser discapacitado es un obstáculo para ocuparse de los hijos. Eso es lo que expone una juez de Barcelona en una sentencia de divorcio en la que relata diversos motivos para negar a un padre la custodia compartida. Entre otros, que padece una ligera cojera por la poliomelitis sufrida al poco de nacer.
Os recomiendo, que leais el artículo entero porque no tiene desperdicio.
En principio, debería de criticar en articuló por lo de "cojo", pero en el contexto en el que esta escrito el artículo está totalmente justificado, más que nada porque supongo que este adjetivo será lo más sutil que se habrá empleado en el juicio para referirse a esta persona.
Me parece increíble, inadmisible y fuera de toda lógica, que alavés que se promulgan leyes contra la discriminación de las personas con discapacidad, se le permita a quienes tienen que aplicar esas mismas leyes pasárselas por el forro.
No se, si la sentencia debería de haber sido otra. Si el padre está capacitado para hacerse cargo de sus hijos. Y mirando por el bien del menor es más conveniente que en consumar. De lo que estoy convencido es que este fallo judicial no puede tener como una justificaciones que la persona es discapacitada.
Esto quiere decir, que no tenemos derecho a ser padres ni madres? Que no tenemos derecho a formar una familia? Que no tenemos derecho a adoptar? que no podemos asumir responsabilidades? Que no tenemos capacidad de autogobierno? Ni de autodeterminación?
Pues si esto es así, directamente prefiero que nos castren, que nos encierren, que nos escondan, o que nos lleven a una cámara de gas. Así acabamos antes y no nos hacemos mala sangre.
Pero, por qué no mejor hacemos una criba entre todos esos puestos de responsabilidad y expulsamos del sistema a todos estos personajes han quedado obsoletos y que siguen ejerciendo prácticas antidemocráticas.
En este caso, deberían de ser expulsados, la jueza de la carrera de judicatura para emitir una sentencia contraria a las leyes en vigor, (esto no es eso que se llama prevaricación?), y el abogado de la madre del colegio de abogados, por utilizar para la defensa argumentos contrarios a las leyes.
Si esto lo lee algún jurista, seguramente dirá que no tiene ningún tipo de base. No tengo ni idea, lo que sí tiene es lógica y fundamentos, algo de lo que carecen totalmente estos argumentos utilizados en la sentencia de esta jueza.
Hasta siendo la sentencia más justo del mundo, la simple utilización de estos argumentos discriminatorios e ilegales, debería ser suficiente razón para anularla.
Expreso de medianoche
Con este título cinematográfico, supongo que ya habréis adivinado de que va a ir todo esto, los fabulosos imponentes caballos de hierro.
Pues sí, este fin de semana he vuelto a utilizar los servicios de esa compañía que hace esos anuncios tan bonitos, RENFE–ADIF. No os voy a volver a soltar la misma retahíla de la última vez, enunciando os las innumerables ventajas de su servicio: no poder viajar cuando se quiere, no poder viajar donde se quiere, no puede viajar al lado de quien se quiere, etc. etc.
El caso, es que esta vez he vuelto a dar los pasos que se me exigen: concertar el servicio con dos días de antelación, personarme en la estación media hora antes de la salida del tren, juzgarme la con las maravillosas plataformas elevadoras, ubicarme en el agujero para las maletas y estar cinco horas sin poder ir al servicio. Pero esto no ha sido suficiente.
Para recordarme una vez más que las personas con movilidad reducida somos viajeros y usuarios de segunda o tercera o cuarta categoría, a pesar de los millones de convenios que les dé la gana firmar con quien ellos quieren, cuando mi tren llegó a su destino no había nadie para realizar su trabajo y utilizar la plataforma elevadora que permitiese abandonar el vehículo.
Durante dos horas de reloj estuve subido al tren sin poder abandonarlo. Allí no apareció nadie. Desde el servicio de atención a viajeros con discapacidad, nadie se hizo responsable de la situación. El personal que en ese momento estaba la estación se comportó correctísima vente conmigo e intentaron buscar todas las soluciones posibles, pero desde los servicios centrales pasaron de mi totalmente, y por ende de cualquier viajero con discapacidad.
Al final, otro de los departamentos de Renfe, que nada tenía que ver con el servicio de atención a viajeros con discapacidad, (Renfe operadora), contacto conmigo para preguntarme si no me importaría que avisaran a los servicios de emergencia (112) para que pudiera alguien bajarme del tren al peso, es decir sin ningún tipo de garantías para mi seguridad o para la de mi silla. Esto fue a la hora y media de estar discriminado por ser una persona con discapacidad. Evidentemente podía haberme negado y estar otras dos o tres horas esperando a que el servicio se hiciera cargo de utilizar la plataforma y permitirme abandonar la estación, pero el tren había llegado a las 11:05 de la noche y ya eran la 1:30 de la madrugada.
Llegaron dos sanitarios en una ambulancia y me bajaron como pudieron, con todo cuidado del mundo tanto de mi como de mi silla, pero sin poder evitar que mi espalda y mis riñones se resintiesen.
Yo perdí dos horas de mi vida por culpa de la Renfe, la persona que me estaba esperando en la estación también perdió dos horas de su vida, el maquinista del tren trabajo dos horas extras en las que no se pudo ir a su casa, el responsable de las taquillas tenía que haber cerrado hacía ya bastante tiempo, el empleado de seguridad realizó funciones que no entran dentro sus competencias. Quién nos va a pagar todo este tiempo y este esfuerzo realizado? Quién me va a resarcir a mi de haberme visto discriminado, olvidado, ninguneado, y encima vacilado durante estas dos horas? Quien va a pagar por mi dolor de espalda? Y por el de quienes tuvieron que echar una mano para bajar del tren?
Ley de igualdad, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. Una verdadera tomadura de pelo.
Lo vuelvo a decir: el transporté ferroviario en el estado español no es igualitario para todos los viajeros, discrimina por causa física y no es accesible, (si no son accesibles los trenes de cercanías, como pretende decir que es universalmente accesible?).
Pedazo de chapuza.
Inequívocamente continuista.
Sillas en la pasarela(II)
Multimedia: El Correo: "MODA SOBRE RUEDAS. 218 mujeres han participado en el primer desfile de modelos minusválidas celebrado en Hannover.. "
Toma ya! pasamos directamente a un gheto y creamos la "Agencia de modelos minusvalidas", con pasarelas para minusvalidas, diseñadores de ropa para minusvalidos, etc.
Desde luego, esta gente del Correo lo de la terminologia no lo aprendera jamas, o que? Parece mentira que hayan terminado una carrera!
Ojala me este equivocando y realmente se esten dando pasos hacia la normalizacion en todos los campos.
Sillas en la pasarela
A veces, cuando pasas un paño por encima de un cristal sucio, no lo limpias, sino que extiendes la suciedad, empañando aún más si cabe la visión.
Salir de la burbuja.
Muestra tu lado MuTaNtE!
Un aparcamiento, mi reino por un aparcamiento.
Mira que son sucixs e incívicxs estxs discapacitadxs!!
Nueva direccion de e-mail
El chachachá del tren

Lo que ha dado de si el verano.
No es que me aburra de estar de fiesta, ni que sea un adicto al trabajo, el caso es que tengo montón de cosas rondando por la cabeza a las que quiero hincar el diente cuanto antes.
Cambios políticos en las administraciones, viejos asuntos sin resolver, asuntos nuevos por tratar …
Y por si fuera poco, durante estas vacaciones han ocurrido varias cosas que merecen ser tratadas y solucionadas. Algunas de ellas, serán descritas aquí en las próximas entradas.
Sed bienvenidxs a la rutina diaria!
De fiesta en fiesta.
No sabemos cuál sería la demanda en el caso de que este programa fuera accesible, pero a pesar de que la demanda fuera limitada, sería un paso adelante y una muestra del compromiso de la Fundación Caja Vital Kutxa con toda la sociedad que este programa diera respuesta a toda la población sin hacer ningún tipo de discriminación por motivos físicos.
Conozco tú implicación, tu concienciación y tu compromiso con este tema, por lo que no tengo ninguna duda de que harás todo lo que este en tu mano.
Muchas gracias por tu atención".
José Ignacio Besga ha contestado diciéndome que hará todo lo posible. Ojalá este año las personas con movilidad reducida que deseen bailar en las verbenas de los pueblos pueden hacerlo utilizando el "Jai Bus".
Notas para los cargos entrantes (III), Residencias y Ayuda a Domicilio VS Asistencia Personal (I).
El tema de las residencias es un tema muy controvertido, por una parte, podemos opinar que en ciertos casos es necesaria la asistencia residencial, sobre todo para aquellas personas que por enfermedades mentales graves necesitan estar las 24 horas del día atendidas y controladas. Pero, esta atención no podría también darse en un medio más cercano e integrador para esa persona?
Cuando decimos que la residencia es el medio más educado para dar respuesta a las necesidades de las personas usuarias, la mayoría de las veces estamos intentando engañarnos a nosotrxs mismxs. Lo que en realidad queremos decir, es que es el medio más educado para dar respuesta a las necesidades y/o deseos de las familias de lxs usuarixs.
Las residencias son sobre todo “aparcaderos de personas. Cuando la familia o el/la cuidador/a informal, (90% de las veces cuidadora), siente que la situación le ha superado y no es capaz de dar respuesta a las necesidades que pueda tener la persona dependiente, se pone en contacto con las instituciones en búsqueda de soluciones.
En la cabeza de las mayoría de las personas ya se encuentra la solución perfecta: la residencia, sin pasárseles por la cabeza la posibilidad de otras alternativas. Desgraciadamente, ésta es la misma visión que dan las instituciones desde el primer momento.
A partir de aquí nos encontramos con un problema muy grave. La saturación de las residencias. En la mayoría de lugares, la residencia están llenas, lo que genera una gran lista de espera y aumenta, aún más si cabe, la sensación de hastío de las personas cuidadoras.
No podemos negar, la existencia de casos extremos en los que la asistencia residencial puede ser la más adecuada, sobre todo en el caso de personas que necesitan una gran atención médica. Pero para el resto de casos, la alternativa es posible y a todas luces, y desde todos puntos de vista, más beneficiosa tanto para la persona usuaria, la sociedad en su conjunto y para la propia administración.
En casi la totalidad de los casos, las residencias están pensadas para personas muy mayores y con un alto grado de dependencia, que por diferentes circunstancias se han quedado solas en su domicilio, o para parejas muy mayores en las que ambxs son dependientes.
En estos casos, el itinerario tradicional ha sido el siguiente:
- En un primer momento lxs hijxs se hacen cargo de sus padres/madres, (la mayoría de las veces también son las hijas), llevándoselos a vivir con ellxs a su casay solicitando a la administración un servicio de ayuda a domicilio, (sobre el que ya hablaremos más adelante). Esto supone, para la persona mayor la pérdida de su intimidad y de parte de su autonomía. En el grueso de los casos esto supone también el desalojo del domicilio habitual de estas personas y su ocupación por otros miembros de la familia, su alquiler o su venta, perdiendo también de este modo su patrimonio.
- Tras pasar un tiempo X. viviendo en casa de unx o de más de sus hijxs, (oye ahora te toca a ti, no yo ya lo tuve el mes pasado, joder pues a mí me viene fatal…), se decide internarlo en una residencia. Se acude entonces a hablar con las administraciones competentes en materia de asuntos sociales, quienes, como ya he dicho antes, ofrecen como única solución el internamiento en el medio residencial, lo que por otra parte, era lo que lxs familiares esperaban oír.
Pero no son las personas mayores las únicas que por ciertas circunstancias de la vida se ven abocadas a vivir en el medio residencial. Personas con gran discapacidad física que anteriormente vivían solos o con otros familiares y que por diferentes causas ya no pueden, o no quieren, seguir haciéndolo no encuentran otra alternativa que no sean las residencias.
Si tomamos en cuenta únicamente, criterios económicos, a simple vista, prueba que el gasto que supone una plaza residencial es infinitamente mayor que el gasto que supondría que la persona dependiente contara con una asistencia personalizada, incluso, durante las 24 las del día. Y esto, es lo que muchas personas con discapacidad física y muchas personas mayores, demandan a las instituciones.
El contar con asistencia personal, permite que muchas personas dependientes físicamente pero con perfecta capacidad para tomar sus propias decisiones, puedan vivir de forma autónoma, en sus propios domicilios, sin abandonar su entorno social y familiar y formando parte integral del resto de la ciudadanía.
En otras provincias de nuestro entorno, Gipuzkoa sin ir más lejos, ya existen programas de vida independiente impulsados desde la administración, en los que las personas usuarias cuentan con una aportación económica para pagar a una persona que les ayuda a realizar las tareas de la vida diaria en las que precisan colaboración.
No hay que confundir esto con la ayuda a domicilio. La ayuda a domicilio es estrictamente para eso, el domicilio, limitándose a cubrir ciertas funciones que, a pesar de que se pueda pensar que son las imprescindibles para la vida diaria, no son ni mucho menos las imprescindibles para una vida diaria plena.
La asistencia personal cubre todas las necesidades, más otras muchas que se puedan dar dentro del domicilio, pero también todas aquellas que puedan surgir fuera de él. Hacer posible ir a la compra, al cine, realizar un viaje, acudir a cursos, y todo lo que se nos pueda imaginar pero siempre de forma autónoma.
No creo, que puede haber nadie con dos dedos de frente que en estos casos me defienda el medio residencial frente a la asistencia personal, ni por el beneficio para la persona usuaria, ni por el beneficio para la sociedad ni siquiera por el beneficio que puede suponer para las administraciones.
Notas para los cargos entrantes (II).
Lo primero que hay que admitir es que las intenciones, la mayoria de las veces, son buenas, intentan que sus propuestas influyan positivamente en la calidad de vida de las personas con discapacidad y/o en situacion de dependencia, a ese respecto, ni yo, ni nadie creo que podamos decir lo contrario.
Pero, como muchas veces sucede, con la intencion no basta. Antes de proponer y aprobar acciones para beneficiar, (garantizar los derechos), al colectivo es importante informarse adecuadamente, (mejor de forma exhaustiva), de cuales son las demandas globales, completas y reales, si no se corre el riesgo de quedarse a medias, o a un cuarto o de incluso entorpecer la normalizacion y la equiparacion de oportunidades.
Todo esto viene a cuento de que, comprobando los programas electorales de los diferentes partidos, me encuentro que en el tema de los asuntos sociales y atención a las personas en situación de dependencia, siempre se repiten dos iniciativas, sea cual sea el partido:
· Aumento de las plazas residenciales.
· Prioridad para la asistencia domiciliaria, (ayuda a domicilio, SAD).
En las próximas entradas que voy a realizar para el blog, me voy a dedicar a explicar cuál es mi visión sobre estos dos temas, una visión crítica y como siempre digo, a pesar de que se que es compartida por muchas personas, ya aquí las expreso de forma personal.
Así que, os toca aguantar txapa.